Herencia: trámites y todas las preguntas que siempre te haces

Aunque muchas veces no se quiera hablar de ello, es una de la palabra que más está presente en la cabeza de todas las personas. Herencia. Y es que todos tenemos algo que heredar en la vida de los que nos dan la vida. En muchas ocasiones es una educación, unos valores, que al final es lo que más se valora. Sin embargo, a la hora de la verdad lo que hace daño, lo que hace enfrentarse a las familias es la herencia de dinero, de propiedades y de legados. Y así es cómo surgen las enemistades familiares.

Por eso muchas veces no se quiere hablar de ello, pero el reparto de las herencias es algo que tarde o temprano, como la muerte, acaba por llegar. Y ese es el momento de hablar con los hermanos, con los familiares, de sacar todo lo que llevamos dentro. Y la chispa salta a la misma. Ahora bien, como hemos podido comprobar, hay muchas dudas sobre la herencia, sobre su repartición, sobre la forma de comenzar los trámites. Como en este blog no queremos ‘perder el norte’ vamos a ponernos en manos de profesionales para que nos cuenten los pasos a seguir para no vernos acorralados o vernos engañados.

Trámites Fáciles de Santander nos indican que el primer paso es tramitar la herencia una vez que la persona ha fallecido, como es lógico. Está claro que las herencias a veces requieren demasiadas gestiones dado que el causante en muchas ocasiones no ha otorgado testamento. Una empresa de estas características se encarga de realizar la tramitación correspondiente y orientarle en todo el procedimiento, porque, además del duelo, no es fácil llevar todos estos papeleos.

Los documentos

El primer documento necesario es el certificado de defunción de la persona fallecida, si no lo tiene una empresa de estas características lo puede obtener por ti. Después habrá que ir a solicitar el Certificado de últimas voluntades y el certificado de seguros de cobertura del fallecimiento. Dependiendo del estado civil de la persona fallecida, es conveniente solicitar certificado de matrimonio, de nacimientos si tuvo hijos o de defunción si procediese. Una vez obtenido el certificado de últimas voluntades comprobaremos si la persona fallecida realizó testamento o no.

Si no hay testamento

Obtener una herencia, desgraciadamente, se convierte en un camino con muchos obstáculos. Y uno de ellos es cuando la persona que fallece lo hace sin testamento. Y en España son muchos los casos que se dan. Pues bien, si no se ha hecho testamento, hay que realizar una declaración de herederos, que es un documento público que define quiénes son los parientes con derecho a la herencia.

Si heredan los descendientes, ascendientes o el cónyuge, la declaración de herederos se hace ante un notario del lugar donde tuviera el fallecido su último domicilio. Habrá que llevar una serie de documentos ( D.N.I. del fallecido, certificación de defunción, certificado del Registro de Actos de Última Voluntad, Libro de Familia, al menos) y dos testigos en principio que conozcan a la familia pero que no sean parientes.

Si hay testamento

En el caso de que la persona fallecida haya dejado testamento, todo es más sencillo. Es tan fácil como actuar conforme la últimas voluntad de la persona fallecida siempre que esté dentro de la legalidad. Si los herederos son otros (hermanos, hijos de hermanos o parientes de grado más lejano), la declaración de herederos la tiene que hacer el juez, previos los trámites previstos en la ley.

Otros trámites

Y si piensas que los trámites de un testamento terminan aquí, está claro que nunca te has tenido que enfrentar a esta situación. Hay otros más. Por ejemplo, además del trámite anterior, es necesario realizar un inventario de todos los bienes que tenía la persona fallecida, para ello habrá que buscar e identificar las propiedades que pudiese tener el finado, realizar las gestiones ante las entidades bancarias para solicitar los certificados de saldo a la fecha del fallecimiento, etc

En el plazo de seis meses desde que se produce la muerte, hay que realizar la liquidación del Impuesto de Sucesiones teniendo como base el Inventario Privado de Bienes o la Escritura de Aceptación de Herencia así como liquidar el impuesto de plusvalía ante el Ayuntamiento correspondiente.

Ya ves que no es algo fácil, sobre todo se necesita tiempo, por eso, la recomendación que te damos es que te dejes asesorar por una empresa para tener una correcta planificación fiscal del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones que le ayudará a reducir su carga fiscal. Esto te brindará la ayuda que necesites para lograr una satisfactoria adjudicación y partición de herencia.

 

Lavanderías vs. lavar la ropa en casa ¿Qué es mejor?

Las lavanderías autoservicio han saltado de la gran pantalla a nuestras calles y hoy son una opción más a la hora de lavar la ropa. Así, surge el gran dilema sobre cual es la mejor opción, en términos económicos, para hacer nuestra lavada ¿en casa o en la lavandería? En este artículo intentaremos develar la duda con la ayuda de Lavatur, expertos en servicios de lavado.

La aparición de las lavanderías

Siempre las veíamos en el cine y la televisión siendo el escenario de romances apasionados, reuniones secretas, confesiones personales, extraños secuestros, misteriosos asesinatos, … Hasta que hoy en día han saltado a nuestra vida cotidiana, no solo en grandes ciudades como New York o París, sino en nuestros mismos barrios españoles, donde podemos asistir con nuestra colada a vivir en carne propia la típica escena en la que nos confundimos y echamos un calcetín rojo que arruina nuestra colada o el típico señor de mediana edad que ha dejado su dinero en los bolsillos de los pantalones para darse cuenta demasiado tarde.

Ventajas de lavar la ropa en la lavandería

  • Reducimos el uso de las lavadoras. Expertos en lavanderías de autoservicio aseguran que lavar la ropa en ellas supone un ahorro económico de un 20% al año, en comparación con el uso de las lavadoras.
  • Permite lavar lencería que en casa es imposible. En las lavanderías es posible lavar piezas grandes tales como edredones, ya que tienen gran capacidad. Aún mejor, este tipo de lavado te cuesta unos 4€, mucho menos de lo que podría costar una tintorería.
  • Puedes lavar grandes cantidades de ropa en una sola lavada. Por ejemplo, si quieres hacer la colada de la familia entera, en casa esto se traduciría en hacer dos lavadoras seguras, en cambio, en el autoservicio, con una ya lo tendrías. Más rápido y menos gasto.
  • No hay que gastar en productos de lavado. En muchos de estos establecimientos dispensan jabón, suavizante y oxígeno activo, por lo que no tendrás que pensar en comprar jabones, ni suavizantes, ni en productos para proteger la lavadora. Además que tampoco se gasta luz ni agua en casa. De hecho, se calcula que una familia de cuatro miembros puede ahorrarse unos 16,60 € semanales lavando la ropa fuera de casa.
  • Te permite ahorrar dinero. Si calculas que haces una lavadora a la semana, puedes gastarte unos 260 € en lavados en un autoservicio. Mientras que una lavadora te puede costar casi el doble. Y a ese coste, debes sumar los productos, el agua, la luz y el arreglo de posibles averías.
  • Es más práctico. Es una opción ideal, por ejemplo, si tienes que trasladarte durante unos meses y no quieres comprar una lavadora para poco tiempo. O si tu lavadora ha dicho adiós a la vida y la reparación te cuesta un riñón. También si tu piso es tan mini que te viene mejor usar el espacio de la lavadora para otra función. Y, cómo no, para reducir los 20 € que puede costarte lavar el nórdico en una tintorería hasta los 5 € que te dejarás en la lavandería.
  • Ganas tiempo para ti. Si es verdad que hacer la colada en la lavandería te obliga a trasladarte al lugar. Sin embargo, puedes darle la vuelta a tu favor. Esos 45 minutos que debes esperar por tu colada, puedes pasarlo frente a la maquina viendo tu ropa rodar, o puedes aprovechar el tiempo para correr, para leer o para tomarte un café y relajarte mientras esperas.
  • Ahorro en tintorería. «Mantas, edredones y nórdicos son prendas que no siempre es fácil limpiar bien en el hogar, por lo que, hasta hace unos años, se tenía que recurrir a una tintorería para hacerlo. Ahora pueden lavarse, en general más barato, en las lavadoras y secadoras de las lavanderías autoservicio, aptas para prendas de gran tamaño. Si en una tintorería pueden cobrar hasta 15 euros por cada edredón, en estos electrodomésticos puede lavarse más de uno por solo cinco euros y secarlos por tres más». Explican los expertos en autoservicios.
  • Ahorro en reparaciones o en una lavadora. Reparar una lavadora puede salir por unos 300 euros. En cambio, acudir a una lavandería de autoservicio es una solución óptima: Hasta 16 kilos de ropa lavada y seca por menos de 10 euros.

Entonces, ¿las lavanderías son la mejor opción?

Ya hemos visto todas las ventajas de ir a la lavandería, ¿esto quiere decir que es la mejor opción?

En cuanto a las lavadoras, se sabe que en casa el electrodoméstico que más energía necesita es el frigorífico, pero el segundo es, precisamente, ¡la lavadora! Incluso más que el lavavajillas; y quizá estas es una de las razones por la que cada vez más personas van a hacer su colada a una lavandería autoservicio. Porque, como dijimos anteriormente, su precio es de alrededor de unos 5 o 6 euros por lavar entre 11 y 15 kilos de ropa; incluyendo electricidad, agua, detergente, suavizante, el propio coste de la lavadora, …

Sin embargo, antes de poner en venta nuestra lavadora e ir preparando el carrito con la colada, te tenemos que hablar de un punto a favor de estas máquinas, que son las etiquetas energéticas.

En la actualidad solo se comercializan lavadoras con clasificación energética A+, A++ o A+++, siendo que cada paso a un nivel de eficiencia mayor supone 6 euros de ahorro en electricidad al año.

Así, si aquellos quienes tengan una lavadora antigua de clase F, la sustituyen por una A+ verán un ahorro de unos 36 euros al año en electricidad. Además de la mucha diferencia que hacen otras cuestiones como el número de programas, opción ECO, si son programables o la capacidad de la máquina. Por ejemplo, las de 8, 9 o 10 kilos son las más habituales; y aunque no son tan grandes como las de las lavanderías, son más que suficientes para una familia completa.

No obstante, la energía para hacer funcionar la lavadora tan solo supone el 10% del coste total por lavado. El resto se lo llevan el agua, detergente, suavizante, y el coste de la propia máquina, entre otros.

Por ejemplo, la función que más gusta utilizar, pero que más limpia nuestro bolsillo a la hora de pagar los servicios es la función de secado, que representa más del doble de lo que cuesta la misma función de lavado.

No obstante, si utilizamos la lavadora en la modalidad de discriminación horaria supone un ahorro del 50% del coste de su electricidad. De media entre 5 y 10 céntimos por lavado.

Finalmente, a todo esto, hay que sumarle el coste de amortización de la propia maquina y las hay realmente caras. Solo por este concepto hay que añadirle a cada colada entre 0,20 y 0,69 euros dependiendo del modelo.

En conclusión, e incluyendo todos los costes, el precio total de encender la lavadora es de 1 euro por lavado frente a los 5 de las lavanderías autoservicio. De hecho, este coste varia incluso desde los 0,45 euros en los casos más económicos, llegando hasta los 1,27 euros del más caro, lo que sigue siendo 5 veces menos que hacerlo en una lavandería.

Además, aunque quedarse en la cocina mirando como da vueltas el tambor puede ser un poco más aburrido que ser testigos de todos esos romances, reuniones secretas, confesiones personales, extraños secuestros y misteriosos asesinatos que el cine nos cuenta; nos ahorramos el traslado, la incomodidad de cargar toda la colada hasta la lavandería y nos permite seguir con otras labores mientras la lavadora termina su trabajo. Por ejemplo, podemos limpiar la casa, planchar, cuidar a los niños, cocinar o, como muchos estarán haciendo desde que el teletrabajo se volvió la regla general, seguir con nuestras actividades laborales mientras la ropa está limpia.

Incluso, al comprar estas lavadoras más energéticamente eficientes, se experimenta una diferencia importante, incluso en los niveles de ruido. Se sabe que la lavadora es el electrodoméstico más ruidoso de la casa tan solo por detrás del aspirador. Tan importante que por eso viene también especificado en la etiqueta y lo hace en dos partes: lavado y centrifugado. Sin necesidad de volverse locos con medidas como los decibelios a los que no se está tan acostumbrado, valores de 60 dB para la primera parte y 80dB son más que adecuados. Solo para hacerse una idea 40 dB es el de una conversación normal y corriente.

Finalmente, no podemos olvidar que nuestro comportamiento también hace la diferencia. Por ejemplo, esta es la situación entre un caso de ahorro y otro con un consumo superior:

  • La diferencia entre un programa ECO y otro normal es que el segundo necesita hasta un 50% más de agua. Eso son entre 0,04 y 0,06 euros por lavado.
  • En cuanto a la electricidad, el coste se puede disparar de los 0,02 a los 0,22 euros dependiendo de cómo se lave. Hasta x4 se multiplica la energía con solo subir la temperatura de los 30oa los 60o.
  • Y, en el caso de los productos de limpieza, que se ha determinado que son los que se llevan el mayor gasto, hay mucha diferencia entre los 0,19 y los 0,35 euros por lavado, dependiendo de cual opción de producto se elija.