Nos vamos de Carnaval por España

Esta loca que escribe y sus amigos hemos decidido irnos de Carnaval por España. No queremos saber nada de Venecia ni de Río de Janeiro, nos quedamos en casa porque tenemos para dar y tomar. Y es que el tiempo de carnaval es perfecto para viajar por España y conocer más. Una fiesta con mucha tradición y que no se puede dejar escapar. Es cierto que en los últimos tiempos por culpa del Covid se ha perdido algo de fuerza, pero ahora es el momento de recuperarlo con mucha más fuerza.

Nos vamos a hacer un repaso geográfico por los mejores carnavales de España. Y ser los mejores no quiere decir que sean los más populosos o los que tengan un mayor presupuesto. Para nosotros mejor significa especial, diferente. Y de esos tenemos unos cuantos en nuestro país. Así que prepárate para disfrutar, eso sí, solo te pedimos una cosa: que busques un disfraz. Y no me digas que no tienes tiempo, porque ahora con tiendas on line como La Casa de los Disfraces los puedes tener en menos de 24 horas en tu casa. Así que, ahora sí que nos vamos a carnavalear.

El Carnaval del Norte (Cantabria)

El primer no podía ser otro, haciendo honor al nombre de nuestro blog pues perdemos el norte y nos vamos a Santoña. Este carnaval marinero, también llamado Carnaval del Norte, tiene como protagonista un enorme besugo que es juzgado en la Cofradía de pescadores para ser condenado, ajusticiado y enterrado en una solemne fiesta. El Juicio del Fondo del Mar y el Entierro del Besugo están acompañados por vistosos desfiles y murgas y muchos comparsas disfrazados de peces. Los desfiles organizados de carnaval son relativamente recientes. En este sentido, fue en 1982 cuando comenzaron a desarrollarse de manera oficial. Desde aquella fecha, el popular desfile ha tenido dos jornadas de protagonismo, el viernes de carnaval dedicado a los niños y el llamado «día grande», para todos los públicos.

Carnaval de Verín (Ourense)

En el Carnaval de Verín, cada día es una sorpresa, es algo diferente, con un significado. Por este motivo, en este apartado tratamos de dar una explicación a cada día. El 17 de Enero se celebra la romería de San Antón, más conocida como Fiesta del Chorizo. En ella, los romeros se van esparciendo y cogiendo sitio por el monte, alrededor de la capilla,  con fardeles de comida (chorizo, costilla de cerdo, empanada…) y de vino. EL jueves llega el carnaval, Miles de mujeres disfrazadas participan del Jueves de Comadres en cenas colectivas, atiborrando los restaurantes de la villa, y pobre del hombre que esté fuera de casa antes de la medianoche….El viernes es el día en el que vecinos y visitantes participan juntos en la fiesta, amenizados por charangas y orquestas. Hay una procesión por las principales calles de la villa de capuchóns y mascaritas. Sin duda un espectáculo. Aquí puedes consultar el resto de los días.

Sitges

Es uno de los más vistosos y multitudinarios de Cataluña y gira en torno a la figura de su majestad Carnestoltes, el rey del Carnaval, que toma el mando de la ciudad durante siete dí­as Al final no se quema a la sardina, sino a La Cuaresma, para que la fiesta siga en Sitges durante 365 dí­as más. No te puedes perder: La Rúa de la Disbauxa, el desfile más espectacular, a partir de las 19,30 del domingo.

Carnaval de Villanueva y Geltrú

El Carnaval de Villanueva y Geltrú es uno de los más tradicionales de España. Su historia se remonta a más de 250 años de antigüedad y su acto más espectacular son «Las Comparsas» («Les Comparses»), donde 16.000 personas salen a la calle con sus sociedades y acompañados por más de 100 charangas o banda de música provinentes de toda España. Los comparseros van en pareja, ellos com el típico gorro catalán «barretina» y ellas con mantón de Manila, tiran caramelos por las calles hasta llegar a la guerra final en la Plaza de la Villa, donde todas las sociedades se reúnen al son de la música del Turuta para tirar caramelos a todo el mundo.

Carnaval de El Peropalo (Villanueva de la Vera)

Villanueva de la Vera vive el carnaval recreando el juicio popular a un malhechor a partir de una misteriosa tradición ancestral. Bailes, música, desfiles y diversión, con el Peropalo como protagonista. La verdad es que es una gozada.  unque la fiesta tiene lugar el domingo y lunes de carnaval, el domingo anterior, conocido como Domingo de La Cabeza, se saca la cabeza de Peropalo desde la casa del peropalero mayor. La figura del Peropalo es en sí un cuerpo de relleno de paja, vestido de negro con el típico pañuelo blanco de pico sobre los hombros y la cabeza de madera (la turra) que se conserva todos los años.

 

Aún hay esperanza

¿Es posible que entre el despertar de la concienciación humana poco antes de la pandemia gracias a la comunicación masiva por parte de ONG´s y activistas junto con la situación provocada por culpa de la pandemia vayamos a conseguir un cambio de rumbo en nuestra sociedad? Lógicamente, con tanto daño como hemos causado, no va a ser suficiente (sobre todo teniendo en cuenta que no es el 100% de la población la que está más concienciada) pero tal vez sea un empujoncito que nos ayude a paliar los efectos nocivos de nuestra estancia aquí.

Y es que hay una cosa que deberíamos tener todos bastante claro, somos una especie que está de paso en nuestro planeta. Puede que evolucionemos a otra nueva especie, como ya lo hizo el “Homo Erectus” o el “Homo neanderthalensis”, o puede que nos extingamos antes de conseguirlo, como le pasó a los dinosaurios, pero sea como sea os puedo asegurar que estamos de paso.

Un paseo por la evolución

Pensadlo bien, está claro que tenemos mucho más en común con el Chimpancé de lo que algunos piensan. De hecho, compartimos casi el 99% de los genes con él y con el bonobo o, en otras palabras, nuestro genoma tiene una diferencia de solo el 1,24% con respecto al de los chimpancés, y de un 1,62 con respecto al genoma de los gorilas.

La ciencia dice que los primeros homínidos de los que se tiene la seguridad de que fueron completamente bípedos son los miembros del género Australopithecus y estos vivieron en África hace unos 4 millones de años y fue una crisis climática, hace unos 2,8 millones de años, que condujo a la desertificación de la sabana africana lo que les obligó a evolucionar. Y así evolucionaron hasta los primeros Homo.

Es decir, que aunque procedemos de simios más antiguos aún, nuestro primer pasito como Homo debió darse hace ya unos 2´5 millones de años, aproximadamente y teniendo en cuenta que los dinosaurios se extinguieron hace 66 millones de años y su evolución desde el reptil también duró otros tantos millones de años (tampoco hace falta ponerse específica) la realidad es que nosotros estamos aquí desde hace bien poco. Yo diría que somos una especie muy, pero que muy nueva en este planeta, y por tanto no sabemos hasta donde vamos a evolucionar ni si llegaremos a hacerlo.

De hecho, a veces pienso que el día menos esperado la naturaleza nos mandará una epidemia mucho más mortífera que el COvid19 para matar al 99% de la población y conseguir así sanar el planeta dejando solo a un 1% de supervivientes que garanticen la evolución de nuestra especie. Y eso con suerte, porque como se cabree mucho nos manda un meteorito como a los dinosaurios y nos vamos todos a tomar viento en menos que canta un gallo.

Volviendo a los orígenes

Cuando nuestros antepasados sembraban la tierra para comer o cazaban a punta de lanza no causaban daño alguno. La tierra les daba lo que necesitaban y ellos vivían en paz (más o menos) con el planeta. Formábamos parte de la cadena alimenticia de un modo en el que no éramos más ni menos que nadie pero ahora, ahora es otra cosa. La evolución nos dio un precioso tesoro, inteligencia, conocimiento, la capacidad de aprender y de comprender, y lo hemos aprovechado muy bien, tal vez demasiado, expandiéndonos, creciendo a un ritmo que el planeta no puede soportar y vemos las consecuencias.

Muchos ya lo sabían, siempre lo han sabido, y otros nos hemos ido dando cuenta con el paso de los años, incluso de los siglos. Y ahora en pleno siglo XXI hay una incipiente oleada de personas que tiene una filosofía que está en consonancia con la tierra y que lo único que quiere es vivir en conexión con la naturaleza manteniendo un estilo de vida sana, saludable y respetuosa con el medio ambiente.

Pero ojo, eso no significa que queramos vivir en una comuna hippie ni mucho menos, y tampoco queremos aislarnos del mundo ni evitar la tecnología, de lo que se trata es de que nuestros pasos, nuestra vida, no siga machacando el planeta y para ello necesitamos que las energías sean renovables, ecológicas, necesitamos apostar por la agricultura sostenible y, por supuesto, por el respeto al medio ambiente.

Y lo mejor de todo es que no nos termina de entrar en la cabeza que es por nuestro propio beneficio. Si somos drásticos, a raíz de la pandemia actual y de las opiniones de expertos augurando nuevas pandemias debido al cambio climático ya deberíamos morirnos del susto, peor incluso siendo positivos y pensando que es posible que esos nuevos virus que nazcan no provoquen pandemias deberíamos pensar que si comemos alimentos cada vez menos sanos nuestra esperanza de vida va acabar por empezar a bajar. Tendremos más enfermedades crónicas y habrá más fallecimientos.

Pensemos en el AOVE, el aceite de oliva virgen extra que tan famoso es en nuestro país y que tanto exportamos. Según los profesionales del Centro de Interpretación Olivar y Aceite y para que lo podamos entender, no dan la siguiente explicación: la tierra se gasta, así de simple. La tierra tiene una serie de minerales que cultivo tras cultivo se van gastando y es necesario dejarla descansar para que se reponga, pero durante mucho tiempo. Esto último no podemos hacerlo porque la población mundial es tan grande que necesitamos seguir cultivando, de todo, para alimentarla. Usamos abonos para paliar los efectos de esa pérdida de minerales y hasta hace poco también químicos que ayuden a crecer los cultivos aunque esto cada vez se hace menos, gracias a Dios, y seguimos desgastando la tierra a pasos agigantados.

Los tomates, las naranjas, la oliva… cualquier fruta o verdura actual recién cortada de la planta tiene menos vitaminas y minerales que las frutas y verduras de antaño, simplemente porque la tierra no puede proveerles de lo mismo mientras crecen y de ahí que cada vez sea más complicado cultivar.

Comemos lo mismo, pero de menor calidad, y muy poco hay que podamos hacer al respecto. Por eso el AOVE actual no es el mismo que había hace 100 años, y tampoco es el mismo que habrá dentro de otros 100. Pero para evitar el desgaste acelerado de esa tierra debemos tratarla con cariño, debemos crear cultivos sostenibles y dar la oportunidad al agricultor que cambie el producto cultivado cada 5 o 6 años, de modo que la tierra se renueve. Y, por supuesto, para ello el agricultor necesita ayuda, tanto económica como como moral y de apoyo en nuestra sociedad.

Si conseguimos cultivar como lo hacían nuestros abuelos en lo que a respeto se refiere aunque usemos herramientas mucho más actuales ganaremos mucho, para nosotros y para la tierra y del mismo modo está claro que lo que hacíamos antes era mucho mejor.

¿De dónde se sacaba la energía hace no tantos siglos? De los molinos de agua, de los molinos de viento. Está claro que no necesitábamos la misma cantidad de energía transformada en electricidad pero con la tecnología que hay hoy en día sí podríamos conseguir parques eólicos, fotovoltaicos o hidráulicos suficientemente grandes como para proveer de energía a gran parte del planeta.

En este sentido, deberíamos aprender de Suiza, uno de los países más ecológicos y respetuosos con el medioambiente del mundo. O de Finlandia, donde las empresas usan sus propios residuos para generar nueva energía de la que se nutren diariamente. Impresionante ¿verdad? Si ellos lo han hecho significa que es posible, auqnue cabe destacar que la población de esos países no es la misma que la del resto de Europa, América o Asia (dejo a un lado a África porque sería la última en llegar, y Australia conseguiría esa idoneidad en poco tiempo).

La pregunta clave es ¿se puede? Y la respuesta es un SÍ rotundo, pero para conseguirlo todos los Gobiernos deberían nadar en la misma dirección y los ciudadanos deberíamos salir mucho más concienciados de las escuelas europeas, y del resto de continentes claro está.

Si consiguiéramos algo así la situación actual del planeta cambiaría mucho drásticamente y es probable que nosotros mejoremos también, junto a él. Recordad que estamos de paso y no deberíamos destrozar nada, sino más bien arreglar nuestros destrozos para las nuevas especies que algún día llegarán.

Salud Bucodental en pacientes con cáncer

El cáncer es una enfermedad que -lamentablemente- se cobra muchas vidas anualmente y de la que nadie está seguro de no llegar a padecer. Los enfermos de cáncer necesitan intentar tener una salud integral lo más óptima posible, según sus casos individuales, para evitar que complicaciones pequeñas se conviertan en graves problemas que pueden provocar que su condición de pacientes oncológicos se vea aún más afectada.

Veámoslo así, si tenemos un fuerte malestar general producto de una gripe a lo que se nos une un fuerte dolor de muelas, el dolor y la forma en la que nuestro cuerpo reacciona es completamente diferente, pues ya no solamente hay que atacar el malestar de la gripe, sino también lo mucho que pueden doler las muelas.

Si tomamos ese ejemplo y pensamos en los pacientes oncológicos, es terrorífica la cantidad de dolor y malestar que se puede llegar a sentir cuando a este se le suma alguna otra dolencia ya sea derivada del cáncer o por algún otro motivo, por lo que en la medida de las posibilidades, se debe cuidar que todos los otros aspectos de la salud integral del paciente estén en las mejores condiciones.

Para nadie es un secreto que cualquier cosa pequeña fuera de lo normal en la cavidad oral genera mucha incomodidad y malestar. Por ejemplo, una caries no atendida o un sangrado en las encías son situaciones que de primera instancia podrían molestar, pero que por línea general no requieren de una atención de urgencia. Pero, en el caso de los pacientes oncológicos que tienen sus defensas bajas y que están bajo tratamientos agresivos, cualquier pequeño detalle puede significar un dolor intenso que lo haga sentirse muchísimo peor.

Es por ello que en este tipo de pacientes se debe cuidar muy atentamente la salud bucodental, tanto a nivel preventivo como a la hora de aplicar los tratamientos odontológicos que sean necesarios. Para ahondar en el tema, contamos con la experiencia la opinión de expertos de la Organización Colegial de Dentistas de España , quienes nos explicarán todo lo que debemos saber sobre cómo abordar la salud oral en pacientes oncológicos.

La comunicación entre el oncólogo y el odontólogo es fundamental para el paciente con cáncer

Cuando se trata de un paciente con cualquier tipo de cáncer, es importante que su equipo médico este conformado por todos aquellos especialistas que sean necesarios para que la atención sea lo más integral posible. En el caso del odontólogo, es fundamental que entre especialistas exista una comunicación fluida y que ambos trabajen en conjunto, para evitar inconvenientes que hagan sufrir más y de manera innecesaria al paciente.

El tratamiento utilizado en los pacientes con cáncer, se basan en la administración de quimioterapia, radioterapia y cirugía dependiendo del tipo de tumor y ocasiona la aparición de efectos secundarios locales y sistémicos. Siendo una de las zonas más susceptibles la cavidad bucal, ya que los efectos tóxicos tanto de la quimioterapia como de la radioterapia le impiden que las células de la boca se renueven haciéndose la mucosa muy delgada y fácilmente ulcerable.

Las complicaciones bucales graves pueden llevar a interrumpir el tratamiento oncológico y comprometer la vida del paciente, por lo que es fundamental la comunicación entre ambos especialistas para que puedan idear la mejor estrategia para poder atacar los problemas derivados del cáncer.

Lo primordial en la relación odontólogo/oncólogo es la comunicación, el trabajo en equipo y la planificación a nivel de tratamientos y resolución de problemas derivados de la quimioterapia o radioterapia. Por ello, en el momento en el que se diagnostique el cáncer, se debe remitir a un odontólogo para que este haga una exploración clínica y radiográfica exhaustiva, de manera que se pueda tener un diagnóstico y pronóstico dental y periodontal de cada pieza dental.

Partiendo de allí, el dentista debe comunicar un plan de tratamiento para manejar la enfermedad oral antes, durante, y después del tratamiento oncológico, y en caso de que se necesiten realizar tratamientos de forma inmediata, se recomienda que se hagan antes de comenzar ya sea la quimioterapia o la radioterapia.

Durante el tiempo que el paciente esté en tratamiento oncológico, se deben planificar revisiones de rutina para que el dentista pueda ir actualizando la historia clínica en caso de que aparezcan complicaciones en la cavidad bucal. A su vez, el paciente debe estar atento a cualquier cambio que se pueda observar, por más diminuto o sin importancia que parezca, y comunicárselo a sus especialistas.

Complicaciones bucodentales producto de los tratamientos oncológicos

Como mencionamos antes, la lucha contra el cáncer va de la mano con tratamientos agresivos que pueden generar efectos secundarios en el organismo, pero que son fundamentales para salvar la vida de los pacientes, por ello, hay que estar especialmente atento a cualquier cambio que se produzca durante el tiempo que dure el proceso de aplicación. ya sea de la quimioterapia o radioterapia (según el caso). Por lo general, estas son las complicaciones que se presentan en la cavidad oral:

  • Infecciones: La presencia de microorganismos en la boca es un factor de riesgo para la aparición de infecciones (bacterias, víricas o fúngicas- candidiasis). La cavidad bucal puede ser el posible origen de una sepsis. Si descontaminamos la boca más una buena higiene bucal, disminuye la mucositis, disminuye la bacteriemia, disminuye la infección por patógenos oportunistas y disminuye el riesgo de sepsis sistémica.
  • Mucositis oral ulcerativa: Se puede manifestar como una sensación de quemazón que puede llegar a ser muy dolorosa. La mucositis aumenta el riesgo de infección bucal y del resto del organismo, pudiendo afectar la calidad de vida del paciente.
  • Alteración/pérdida del sentido del gusto: debido al daño de los receptores del gusto.
  • Sequedad bucal: La sequedad altera el mecanismo de  limpieza de la boca y aumenta el riesgo de caries y enfermedad periodontal, En el caso de la quimioterapia el daño es transitorio y reversible en las glándulas salivares (se recupera a las 2-8 semanas). En relación a la radioterapia, la sequedad bucal es permanente.

¿Qué hacer antes, durante y después de tratamientos oncológicos?

Hay algunas recomendaciones a tomar en cuenta cuando se trata de atender la salud bucodental durante el tiempo que dure la aplicación de los tratamientos, estas son:

  • Antes del tratamiento oncológico: Acudir al odontólogo al menos un mes antes del inicio del tratamiento para minimizar la aparición de complicaciones bucales y sistémicas. El odontólogo tratará las infecciones bucodentales presentes y aconsejará la extracción de dientes con pronóstico cuestionable y dientes impactados, así como la eliminación de prótesis mal ajustadas y brackets de ortodoncia.
  • Durante el tratamiento oncológico: Evitar intervenciones dentales, como la reconstrucción con composite (empaste) o exodoncia, que deberán posponerse hasta el final del tratamiento oncológico. Además es importante beber líquido y mantener una correcta hidratación.
  • Después del tratamiento oncológico: Mantener el estado de salud de dientes y encías, y tratar los efectos secundarios bucales del cáncer a largo plazo. Se debe evitar el uso de prótesis completas o removibles hasta después de un año de finalizar el tratamiento oncológico y esperar dos años para colocar implantes si ha recibido radioterapia. No se recomienda realizar ninguna intervención odontológica agresiva hasta pasado 6 meses desde la finalización de la quimio o un año de la radioterapia.

Cuidados del paciente durante los tratamientos oncológicos

El paciente debe participar activamente en el proceso de lucha contra la enfermedad en la medida de sus posibilidades, pues hay que entender que habrá momentos que el malestar no le permita realizar muchas actividades. Sin embargo es fundamental que cumpla con una rutina de higiene dental con algunas pautas como:

  • Cepillar los dientes y encías con un cepillo de cerdas blandas 2 a 3 veces al día, durante 2 a 3 minutos. Se debe enjuagar el cepillo en agua caliente cada 15 o 30 seg para suavizar el cepillo y así reducir riesgo de trauma (Si llegase a ser necesario, se puede utilizar un cepillo de esponja con enjuague antibacteriano, para evitar maltratar demasiado la cavidad oral)
  • Escoger el dentífrico cuidadosamente, utilizando un dentífrico con sabor suave (preferiblemente con flúor). En caso de presentarse irritación, el paciente puede cepillarse con una solución de una cucharadita de sal agregada a cuatro tazas de agua (1/4 de agua).
  • Enjuagar la boca 3 o 4 veces durante el proceso de cepillado.
  • Evitar enjuagues que contengan alcohol.
  • Limpie con hilo dental suavemente una vez al día.
  • Utilizar productos labiales para evitar la sequedad y el agrietamiento.
  • En caso de padecer sequedad bucal, el enjuague bucal tal vez no sea suficiente para limpiar los dientes al finalizar una comida, por lo que se recomienda el cepillado luego de consumir alimentos, sobre todo si se trata de dulces o bebidas gaseosas.

Los pacientes con cáncer tienen un camino complicado por delante, por lo que cualquier cosa que pueda aliviar su malestar debe tratarse con especial delicadeza. El cuidado de la salud bucodental es fundamental para no aumentar las posibilidades de complicaciones que afecten la salud integral del paciente, además de evitar generarle más preocupaciones a una persona que está pasando por un momento difícil y que va a necesitar de toda su energía y fortaleza para salir victorioso de una enfermedad tan dura.

¿Sois de vino o de cerveza?

No entiendo la lucha encarnizada que hay entre los consumidores de cerveza en los aperitivos y los consumidores de vino pero es impresionante. “Un aperitivo sin una cervecita bien fría no es aperitivo” dicen unos. “Esa ensañada solo se puede apreciar con una buena copita de vino blanco” dicen otros. Y yo digo que cada uno beba lo que le dé la real gana, ¿o no?

A mí un día me apetece tomar un refresco de cola y otro una cervecita pero como me ponga en plan exquisita igual me tomo una copa de vino ¿y qué? ¿Es que si cambio de bebida le estoy siendo infiel a alguien? De verdad que no entiendo esta pelea tan estúpida. Eso sí, la realidad es que tenemos el vino asociado a un tipo de persona más elegante, más pija, más cool y por eso tal vez choca contra la cultura de la cerveza pero en realidad no tiene sentido.

En mi casa siempre se ha tomado una cervecita los sábado y los domingos con el aperitivo, y es estupendo, pero luego llega un día señalado y compramos una botellita de vino. Ridículo ¿verdad? Por un lado tiene su sentido, y es que nadie debería beber alcohol a diario como rutina por lo que es normal que el vino se compre en momentos especiales, pero no por ser más guay o elegante, sino porque el alcohol debe consumirse de forma ocasional. Y lo mismo pasa con la cerveza, lo que ocurre es que la mayoría la tenemos más normalizada y la bebemos cada vez que nos sentamos con los amigos en la terraza de un bar o en los aperitivos de los fines de semana.

Como todos, yo tengo mi cerveza favorita y mi vino favorito. Para mí la mejor cerveza es la Mahou y el mejor vino el de Bocopa, me gusta mucho el Marina Espumante pero sobre todo el Marina Alta. Soy de blancos, ya se nota, no? aunque la semana pasada probé en una cena un vino tinto que estaba sabrosísimo y nada fuerte, no recuerdo cuál era pero sé que fue mi prima que le dio por comprar vino tinto con denominación de origen de la web que os pongo en el enlace.

Lo de la denominación de origen es otra cosa que no entiendo. A ver, ¿qué más me da a mí si el vino es de Jumilla, de La Rioja o de Alicante si está bueno? Se supone que el hecho de que tengan denominación de origen le aporta un plus de calidad al vino, pero a mí me da igual de donde provenga la cerveza y me la bebo igual así que el vino no debería ser diferente. ¿Y por qué digo esto? Pues básicamente porque la cebada o la malta de donde sacan posteriormente la cerveza también procede de unos campos y de una agricultura en una ubicación concreta pero luego nos da igual, no le ponemos la etiqueta de denominación de origen, DO, sino que nos guiamos por el sabor que le da la marca o el tipo de cerveza. No es lo mismo una cerveza de trigo, que de malta, que de cebada e incluso de mantequilla (a lo Harry Potter), pues lo mismo debería ocurrir con el vino. En mi opinión, puede ser de un tipo de otro, procedente de una variedad de uva o de otra, pero me da igual si la vid estaba plantada en Castellón o en San Sebastián. Eso a quien le debe importar es al agricultor que es quien debe saber qué variedad de uva puede o no plantar en función del terreno que tenga y del clima que haya, ¿no?

Al final lo único que demuestro con todos estos comentarios es que soy una inculta del vino y que no tengo ni la más remota idea de nada pero la verdad es que así, sin saber mucho de nada, creo que mi razonamiento tiene su lógica, ¿o no?

Aunque eso no nos explica el motivo por el cual existe esa pelea entre el vino y la cerveza. De hecho, hay veces que incluso utilizamos esa frase en eventos como si fuera una norma o algo: si te gusta algo no te puede gustar lo otro.

Recuerdo una boda en la que me tocó sentarme al lado de una señora que no conocía de nada pero que me contó su vida en prosa y en verso, pero el caso es que cuando llegó el camarero a servir las bebidas la señora le dijo: “yo es que soy de cerveza, no me pongas vino”. Pues yo soy de cerveza, y de vino, y de agua, y de refresco y todo depende del pie con el que me levante y de lo que me apetezca ese día tomar, básicamente. Pero oye, si la señora es de cerveza no le pongas una gota de vino en la copa, ¿no? Ya tomó su decisión.

¿Elegancia o pijerío?

Por otro lado, muchas veces pienso que aquel que se denomina bebedor de vino y que rechaza la cerveza tiene más tontería en el cuerpo que otra cosa, y me explico: lógicamente te puede gustar la cerveza y no el vino, y viceversa, y no hay ningún problema, pero todo aquel que anda como si pisara sobre algodones y va de “elegante” diciendo que solo bebe vino es más un pijo que se quiere hacer el guay que otra cosa.

A mí no me gusta el vino tinto demasiado, pero sí me encanta el blanco y no voy por ahí pidiéndome una copita de vino blanca para bebérmelo con el meñique levantado igual que hacía la elite inglesa cuando bebía té allá por el siglo XIX. Sin embargo, las personas de las que hablo, piden la copita de vino para bebérselo a mini sorbos con boquita de piñón y zapatos elegantes. A esa gente yo le digo: por muy estereotipado que esté el hecho de beber vino, sigue siendo una bebida alcohólica igual de dañina, o no, que la cerveza, así que menos tontería y más beber lo que te gusta simplemente porque te gusta.

¿Y tú qué bebes, vino o cerveza?

El mármol: Belleza y funcionalidad

Las piedras naturales son un elemento que históricamente se han utilizado de múltiples maneras, según la necesidad del hombre en su momento. Una de las más populares no solamente por su belleza, sino también por su funcionalidad, es el mármol. Para entender por qué es tan atractivo, debemos empezar por conocer exactamente ¿qué es el mármol?

Es básicamente una roca metamórfica compacta formada a partir de rocas calizas que sometidas a elevadas temperaturas y presiones, alcanzan un alto grado de cristalización.

El mármol normalmente se encuentra en Canteras al aire libre o en cuevas, se puede encontrar ya sea al ras del suelo o a gran profundidad haciendo de su extracción un proceso costoso y complejo. Hoy en día la extracción del mármol además de ser costosa es peligrosa, ya que se usan explosivos y maquinaria pesada.

En una sola cantera es posible encontrar varios tipos de mármol, lo que hace que varíe la calidad del mismo; actualmente existen mármoles de alta, media y baja, todos con diferentes precios.

Es evidente que al ser un elemento que es difícil de extraer y que requiere de un trabajo exhaustivo, se puede entender por qué los rangos de precio en relación a otro tipo de piedras, sin embargo, la calidad y la durabilidad del mármol hace que la inversión sea una que se pague a sí misma a lo largo del tiempo.

La belleza y características de los diferentes tipos de mármol

Una de las características más llamativas del mármol, es su belleza indiscutible. Esta se debe a que la piedra tiene múltiples tonalidades de color que la hacen atractiva al ojo humano. Desde el punto de vista estético, el mármol es una piedra que le da elegancia, distinción y clase a cualquier lugar que la contenga, lo que lo convierte en un material altamente solicitado.

Para entender las diferencias que existen entre los tipos de mármol, hemos conversado con los especialistas de Pizarra y Derivados, una empresa familiar con más de 3 generaciones de experiencia en la extracción de piedras naturales, quienes nos han contado las características del mármol y dónde suelen ser más utilizados:

Mármol Blanco

Destaca por la luminosidad que aporta a los espacios. Su color ayuda a transmitir una sensación de limpieza por lo que se utiliza mayormente en cocinas y baños. Dentro de esta clasificación, existen varios tipos:

  • Mármol Macael: Su superficie es uniforme, a su vez es una piedra de gran dureza y es el más utilizado en baños y cocinas.
  • Mármol Ibiza: Este mármol puede contener veteado en tonos agrisados y se puede usar también en escaleras para aportar majestuosidad, destacando así por su resistencia.
  • Mármol Tranco: Dispone de vetas grises oscuras en su diseño y suele utilizarse en habitaciones interiores o para revestir encimeras
  • Mármol Carrara: Este es el más conocido y prestigioso del mundo, debido a que su nombre es sinónimo de calidad. Proviene de Italia y es usado en baños, cocinas y salones.

Mármol Negro

Este tipo de mármol resta mucha luminosidad a las habitaciones, pero transmite lujo y elegancia, por lo que es utilizado en espacios con mucha luz natural o artificial y en espacios amplios o en fachadas. Solo cuenta con un estilo:

  • Negro Marquina: Elegancia total y absoluta. Este mármol puede contener vetas blancas. Es normal usarlo en baños y cocinas y su origen está concretamente en el País Vasco.

Mármol Crema

Uno de los más demandados debido a que combina una amplia gama de colores. Su color transmite paz y tranquilidad y dentro de sus variedades existen:

  • Crema Marfil: Es uno de los más usados en todo el mundo debido a su gran consistencia y su amplio abanico de acabados. Otorga elegancia en las habitaciones en las que es implantado y es perfecto para combinar con otros materiales.
  • Crema Cenia: Destaca por ser un poco más rosácea y tener un fondo uniforme, permitiendo distintos acabados y su origen se encuentra en Tarragona.
  • Crema Valencia: La ventaja de este tipo de mármol es que es perfecto también para uso de exteriores y su tonalidad crema está combinada por vetas blancas y rojas dándole un diseño distinto a los anteriores.

Mármol Rojo

Es una piedra de gran resistencia y por ello suele ser muy utilizado en exteriores, siendo descrito por su elegancia y sensualidad. Suele dar fuerza al hogar y lo mejor es combinarlo con mármoles crema y blanco. Entre sus tipos están:

  • Rojo Alicante: Este tipo de mármol suele emplearse sobre todo en suelos y fachadas.
  • Rojo Coralito: Es algo más claro que el rojo Alicante, al tener un mayor número de vetas blancas y se distingue por su resistencia.
  • Rojo Levante: Tiene tres tonalidades diferentes de rojo y de vetas blancas.
  • Rojo Bilbao: Es más claro que los anteriores al contener restos de corales y es uno de los menos utilizados.

Mármol Marrón

Se trata de un mármol que transmite seguridad y comodidad, el cual se puede utilizar para dar un toque étnico al espacio que lo contenga, es uno de los más versátiles y crea un ambiente acogedor. Entre sus tipos están:

  • Marrón emperador: Tiene una gran belleza y elegancia y suele ser uno de los más usados por arquitectos y diseñadores.
  • Marrón claro: Su tonalidad es mucho más clara que el anterior y hace que los espacios sean elegantes.

Mármol Amarillo

Este mármol da una sensación de alegría y optimismo, por lo que es utilizado para que los espacios llamen la atención. Entre sus tipos están:

  • Amarillo Marés: Es amarillo con vetas rojas. Está indicado sobre todo en interiores y su principal ventaja es que admite todo tipo de acabados.
  • Amarillo Triana: Mucho más vistoso que el anterior. Tiene por naturaleza vetas irregulares.

Ventajas y desventajas del uso del mármol

En el apartado anterior hemos mencionado muy brevemente cuales son los usos que se le da al mármol en la decoración de interiores, sin embargo, es importante que pensando en ellos, se sepan cuales son las ventajas y desventajas de utilizar mármol.

Dentro de las ventajas que tiene el uso del mármol, podemos encontrar:

  • Desarrolla una pátina con el tiempo y tiene un buen envejecimiento natural.
  • Es resistente al calor.
  • Funciona bien con muchos estilos decorativos. Esto porque al tratarse de un material natural, cada veteado es diferente y cada pieza es única.
  • Su belleza es indiscutible gracias a sus vetas.
  • Resiste bastante bien los golpes y no se abolla.

No obstante, así como existen grandes ventajas, también hay que tomar en cuenta las desventajas del uso del mármol:

  • Tiene un precio alto en comparación con otras opciones de materiales.
  • Requiere un mantenimiento continuo y otros cuidados.
  • Es un material poroso, susceptible a las manchas difíciles.
  • Tiene baja resistencia a la abrasión, puede rayarse con relativa facilidad.

Consejos a seguir cuando se quiere decorar con mármol

El mármol es naturalmente hermoso y por ello es importante que los elementos que se utilicen para complementar los espacios sean los ideales para que potencien el atractivo propio de la piedra. Algunos consejos que pueden tomarse en cuenta son:

  • No sobrecargar la decoración con objetos llamativos es un detalle muy importante, idealmente se debe decorar con piezas pequeñas y delicadas como cojines o cuadros, que pueden ser de algún color contrastante o del mismo color de las vetas del mármol.
  • El mármol permite convertir una habitación, un baño o una cocina, en una completa obra de arte con un gran valor estético, lo que le otorga mucho valor económico a la propiedad. Esto se da siempre y cuando el espacio no esté sobrecargado tanto de la piedra como de otros elementos, por lo que debe haber un equilibrio para que, en efecto, se pueda apreciar su belleza.
  • La decoración de interiores en esta época se encuentra orientada hacia la simplicidad y lo natural. Partiendo de allí, lo que se busca es impregnar el lugar con una sensación de comodidad y relajación. En el caso particular de habitaciones que contienen mármol, es importante recordar que recargar la decoración disminuye el impacto visual que la piedra puede producir, por lo que darle protagonismo y minimizar otros estímulos visuales suele ser una decisión acertada, de lo contrario, no se podrá apreciar ni valorar nada dentro del espacio.
  • El uso del mármol en interiores permite que se pueda decorar con diferentes estilos y que encaje bien en todos ellos. Ya sea que se quiera una decoración clásica, minimalista o industrial, es una piedra que le aportará belleza al espacio.

El mármol es una piedra hermosa que ofrece la posibilidad de darle una personalidad propia a un espacio gracias a las características que lo diferencian uno de otro, así como también de otras piedras naturales. Es evidente que el mármol no solamente es popular por lo atractivo que pueda ser al ojo humano, sino porque puede ser utilizado de muchas maneras en diferentes espacios, lo que lo hace también un material bastante versátil, de fácil combinación y con una belleza claramente superior en comparación con otro tipo de elementos decorativos.

Lavanderías vs. lavar la ropa en casa ¿Qué es mejor?

Las lavanderías autoservicio han saltado de la gran pantalla a nuestras calles y hoy son una opción más a la hora de lavar la ropa. Así, surge el gran dilema sobre cual es la mejor opción, en términos económicos, para hacer nuestra lavada ¿en casa o en la lavandería? En este artículo intentaremos develar la duda con la ayuda de Lavatur, expertos en servicios de lavado.

La aparición de las lavanderías

Siempre las veíamos en el cine y la televisión siendo el escenario de romances apasionados, reuniones secretas, confesiones personales, extraños secuestros, misteriosos asesinatos, … Hasta que hoy en día han saltado a nuestra vida cotidiana, no solo en grandes ciudades como New York o París, sino en nuestros mismos barrios españoles, donde podemos asistir con nuestra colada a vivir en carne propia la típica escena en la que nos confundimos y echamos un calcetín rojo que arruina nuestra colada o el típico señor de mediana edad que ha dejado su dinero en los bolsillos de los pantalones para darse cuenta demasiado tarde.

Ventajas de lavar la ropa en la lavandería

  • Reducimos el uso de las lavadoras. Expertos en lavanderías de autoservicio aseguran que lavar la ropa en ellas supone un ahorro económico de un 20% al año, en comparación con el uso de las lavadoras.
  • Permite lavar lencería que en casa es imposible. En las lavanderías es posible lavar piezas grandes tales como edredones, ya que tienen gran capacidad. Aún mejor, este tipo de lavado te cuesta unos 4€, mucho menos de lo que podría costar una tintorería.
  • Puedes lavar grandes cantidades de ropa en una sola lavada. Por ejemplo, si quieres hacer la colada de la familia entera, en casa esto se traduciría en hacer dos lavadoras seguras, en cambio, en el autoservicio, con una ya lo tendrías. Más rápido y menos gasto.
  • No hay que gastar en productos de lavado. En muchos de estos establecimientos dispensan jabón, suavizante y oxígeno activo, por lo que no tendrás que pensar en comprar jabones, ni suavizantes, ni en productos para proteger la lavadora. Además que tampoco se gasta luz ni agua en casa. De hecho, se calcula que una familia de cuatro miembros puede ahorrarse unos 16,60 € semanales lavando la ropa fuera de casa.
  • Te permite ahorrar dinero. Si calculas que haces una lavadora a la semana, puedes gastarte unos 260 € en lavados en un autoservicio. Mientras que una lavadora te puede costar casi el doble. Y a ese coste, debes sumar los productos, el agua, la luz y el arreglo de posibles averías.
  • Es más práctico. Es una opción ideal, por ejemplo, si tienes que trasladarte durante unos meses y no quieres comprar una lavadora para poco tiempo. O si tu lavadora ha dicho adiós a la vida y la reparación te cuesta un riñón. También si tu piso es tan mini que te viene mejor usar el espacio de la lavadora para otra función. Y, cómo no, para reducir los 20 € que puede costarte lavar el nórdico en una tintorería hasta los 5 € que te dejarás en la lavandería.
  • Ganas tiempo para ti. Si es verdad que hacer la colada en la lavandería te obliga a trasladarte al lugar. Sin embargo, puedes darle la vuelta a tu favor. Esos 45 minutos que debes esperar por tu colada, puedes pasarlo frente a la maquina viendo tu ropa rodar, o puedes aprovechar el tiempo para correr, para leer o para tomarte un café y relajarte mientras esperas.
  • Ahorro en tintorería. «Mantas, edredones y nórdicos son prendas que no siempre es fácil limpiar bien en el hogar, por lo que, hasta hace unos años, se tenía que recurrir a una tintorería para hacerlo. Ahora pueden lavarse, en general más barato, en las lavadoras y secadoras de las lavanderías autoservicio, aptas para prendas de gran tamaño. Si en una tintorería pueden cobrar hasta 15 euros por cada edredón, en estos electrodomésticos puede lavarse más de uno por solo cinco euros y secarlos por tres más». Explican los expertos en autoservicios.
  • Ahorro en reparaciones o en una lavadora. Reparar una lavadora puede salir por unos 300 euros. En cambio, acudir a una lavandería de autoservicio es una solución óptima: Hasta 16 kilos de ropa lavada y seca por menos de 10 euros.

Entonces, ¿las lavanderías son la mejor opción?

Ya hemos visto todas las ventajas de ir a la lavandería, ¿esto quiere decir que es la mejor opción?

En cuanto a las lavadoras, se sabe que en casa el electrodoméstico que más energía necesita es el frigorífico, pero el segundo es, precisamente, ¡la lavadora! Incluso más que el lavavajillas; y quizá estas es una de las razones por la que cada vez más personas van a hacer su colada a una lavandería autoservicio. Porque, como dijimos anteriormente, su precio es de alrededor de unos 5 o 6 euros por lavar entre 11 y 15 kilos de ropa; incluyendo electricidad, agua, detergente, suavizante, el propio coste de la lavadora, …

Sin embargo, antes de poner en venta nuestra lavadora e ir preparando el carrito con la colada, te tenemos que hablar de un punto a favor de estas máquinas, que son las etiquetas energéticas.

En la actualidad solo se comercializan lavadoras con clasificación energética A+, A++ o A+++, siendo que cada paso a un nivel de eficiencia mayor supone 6 euros de ahorro en electricidad al año.

Así, si aquellos quienes tengan una lavadora antigua de clase F, la sustituyen por una A+ verán un ahorro de unos 36 euros al año en electricidad. Además de la mucha diferencia que hacen otras cuestiones como el número de programas, opción ECO, si son programables o la capacidad de la máquina. Por ejemplo, las de 8, 9 o 10 kilos son las más habituales; y aunque no son tan grandes como las de las lavanderías, son más que suficientes para una familia completa.

No obstante, la energía para hacer funcionar la lavadora tan solo supone el 10% del coste total por lavado. El resto se lo llevan el agua, detergente, suavizante, y el coste de la propia máquina, entre otros.

Por ejemplo, la función que más gusta utilizar, pero que más limpia nuestro bolsillo a la hora de pagar los servicios es la función de secado, que representa más del doble de lo que cuesta la misma función de lavado.

No obstante, si utilizamos la lavadora en la modalidad de discriminación horaria supone un ahorro del 50% del coste de su electricidad. De media entre 5 y 10 céntimos por lavado.

Finalmente, a todo esto, hay que sumarle el coste de amortización de la propia maquina y las hay realmente caras. Solo por este concepto hay que añadirle a cada colada entre 0,20 y 0,69 euros dependiendo del modelo.

En conclusión, e incluyendo todos los costes, el precio total de encender la lavadora es de 1 euro por lavado frente a los 5 de las lavanderías autoservicio. De hecho, este coste varia incluso desde los 0,45 euros en los casos más económicos, llegando hasta los 1,27 euros del más caro, lo que sigue siendo 5 veces menos que hacerlo en una lavandería.

Además, aunque quedarse en la cocina mirando como da vueltas el tambor puede ser un poco más aburrido que ser testigos de todos esos romances, reuniones secretas, confesiones personales, extraños secuestros y misteriosos asesinatos que el cine nos cuenta; nos ahorramos el traslado, la incomodidad de cargar toda la colada hasta la lavandería y nos permite seguir con otras labores mientras la lavadora termina su trabajo. Por ejemplo, podemos limpiar la casa, planchar, cuidar a los niños, cocinar o, como muchos estarán haciendo desde que el teletrabajo se volvió la regla general, seguir con nuestras actividades laborales mientras la ropa está limpia.

Incluso, al comprar estas lavadoras más energéticamente eficientes, se experimenta una diferencia importante, incluso en los niveles de ruido. Se sabe que la lavadora es el electrodoméstico más ruidoso de la casa tan solo por detrás del aspirador. Tan importante que por eso viene también especificado en la etiqueta y lo hace en dos partes: lavado y centrifugado. Sin necesidad de volverse locos con medidas como los decibelios a los que no se está tan acostumbrado, valores de 60 dB para la primera parte y 80dB son más que adecuados. Solo para hacerse una idea 40 dB es el de una conversación normal y corriente.

Finalmente, no podemos olvidar que nuestro comportamiento también hace la diferencia. Por ejemplo, esta es la situación entre un caso de ahorro y otro con un consumo superior:

  • La diferencia entre un programa ECO y otro normal es que el segundo necesita hasta un 50% más de agua. Eso son entre 0,04 y 0,06 euros por lavado.
  • En cuanto a la electricidad, el coste se puede disparar de los 0,02 a los 0,22 euros dependiendo de cómo se lave. Hasta x4 se multiplica la energía con solo subir la temperatura de los 30oa los 60o.
  • Y, en el caso de los productos de limpieza, que se ha determinado que son los que se llevan el mayor gasto, hay mucha diferencia entre los 0,19 y los 0,35 euros por lavado, dependiendo de cual opción de producto se elija.