Inmersión vital: beneficios del buceo

Bucear es un deporte de aventura, aunque para muchos, puede ser sinónimo de riesgo. Hay algo en esta actividad deportiva y acuática que atrae o espanta. No parece haber un término medio. Es posible que lo que atrae sea lo mismo que lo que repele. Sumergirse en las profundidades del mar, tiene su intríngulis. Aunque los que saben del tema, aseguran que todo el mundo, puede practicar buceo con la preparación adecuada.

Entendemos que por esta razón, cada vez es más fácil encontrar escuelas de submarinismo y buceo en infinitos puntos del planeta. Siendo nuestro país uno de los que ofrece esa posibilidad de aprender a bucear, a lo largo de su geografía costera. Muchos son los que se preguntan si se trata de una actividad buena para la salud, o por el contrario, entraña riesgos. Lo cierto es que si, sin lugar a dudas, el buceo es una actividad deportiva con numerosos beneficios para la salud de quien lo practica. Además, algunos aseguran que cuenta con un beneficio extra, por todo lo que implica.

El buceo resulta una actividad de lo más emocionante, llena de aventura, que plantea retos de todo tipo y proporciona recompensas fascinantes. Lo que repercute en unos beneficios para la salud física y mental, inigualables. Sobre todas estas consideraciones y los beneficios del buceo, pretendemos hablar en este artículo, para que aquellos que tienen dudas, se lancen a la aventura. Para los que no tienen mucha idea de por dónde se andan con esto del buceo, esto puede convertirse en un acercamiento a una actividad deportiva y de aventura, sin igual.

Mucho más que un ejercicio aeróbico

Como ya hemos dicho, y repetiremos a lo largo del post, el buceo ofrece a quienes lo practiquen, una serie de beneficios físicos y mentales a los que conviene prestar atención. No obstante como nos advierten nuestros amigos de Prodive Lanzarote, desde su escuela de buceo en la isla del mismo nombre, no está exenta de riesgos y consideraciones a tener en cuenta.  Para los más curiosos… con este deporte se pueden quemar hasta seiscientas calorías en una hora. Esto es así porque se trata de un ejercicio aeróbico de bajo impacto, lo que propicia la activación de todos los músculos del cuerpo, proporcionando un entrenamiento completo y refrescante (esto no lo hace ningún otro deporte). Sin olvidarse de que sumergirse en el mar, concede beneficios a nuestra salud emocional, mejora la concentración y reduce la presión arterial.

Conectar con la naturaleza, establecer vínculos sociales y las experiencias altamente enriquecedoras que proporciona, son algunos de esos beneficios extra que ofrece el buceo.

A pesar de que se trata de un deporte que no demanda energía de forma excesiva, cuenta con una calificación de 7.0 en el Compendio de Actividades Físicas, relativo al índice metabólico o MET. Este índice, indica la cantidad de energía que se consume en nuestro organismo en una unidad de tiempo determinada. Por lo que la puntuación concedida al buceo es similar al que se le da al patinaje sobre hielo, una caminata enérgica o incluso el futbol. Lo que equivale, como ya hemos comentado, a unas seiscientas calorías por hora. Aunque puede variar, en función de otros factores.

Por lo tanto, si vives pegado a una silla, el buceo puede ser la mejor manera de salir de la rutina y hacer ejercicio desde el primer momento. La resistencia del agua, hace que todos los músculos trabajen para contrarrestarla. Añadiendo el constante impulso y pataleo necesario para avanzar que mejoran la agilidad.

Aunque el buceo recreativo no es una maratón, ni puede equipararse con correr en una cinta, permite quemar calorías sin apenas esfuerzo y disfrutando de un entorno único.

Pasamos a otro beneficio menos físico: te hace feliz. Este es uno de los principales beneficios que proporciona la práctica de buceo. Estando bajo el agua, rodeado de la vida marina, sintiendo el abrazo del océano… no solo relaja y transporta a otro lugar; se trata de una conexión profunda con la misma naturaleza. Bucear es un oasis para la mente, influyendo beneficiosamente en el estado emocional, hace sentir tranquilidad, estar contentos y más felices. Como si fueran unas mini vacaciones mentales, alivia el estrés y fomenta un perspectiva positiva.

Retornamos a los beneficios físicos y nos encontramos con una notable mejora en la circulación sanguínea. Dado que se trata de un ejercicio que implica e involucra a todos los músculos del cuerpo, al que hay que añadir la presión que ejerce la necesidad extra de oxígeno, los vasos sanguíneos se ensanchan. Esto contribuye a una mejora en la circulación. Además de que la necesaria respiración profunda y la técnica necesaria para hacerlo, mejora el sistema respiratorio, lo que a su vez, mejora la circulación sanguínea.

Más beneficios a nivel mental: mejora la concentración. El buceo requiere una atención constante al enfocarse y cobrar conciencia de lo que se está haciendo y el entorno en el que lo haces. Desde controlar la flotabilidad hasta conocer el gas que queda en la botella, el tiempo que llevas en el fondo, o la toma de referencias del entorno para poder navegar. Sin duda, se trata de un ejercicio mental que ayuda a desarrollar la capacidad de concentración.

Ayuda a reducir la presión arterial, gracias a las respiraciones lentas y profundas que se realizan al bucear. Esta adaptación del cuerpo al mundo acuático, hace maravillas y reduce en gran medida la posibilidad de sufrir derrames cerebrales y problemas de índole cardiaca. Todo esto sin olvidar que el agua salada cura y la luz del sol, aporta vitaminas.

En cuanto a los riesgos del buceo, podemos citar la descomprensión, los problemas auditivos y el manejo de condiciones preexistentes. No obstante, con una preparación adecuada y los instructores acompañándote en cada momento, bucear de forma segura es muy fácil.

Dudas sobre el buceo y las condiciones para bucear

Es posible que surjan dudas a la hora de lanzarse a la aventura, sobre todo cuando se padecen algunos problemas de salud. Aunque lo mejor es consultar con un especialista o el propio médico, avanzamos que, en algunos casos, la respuesta es sí. Se puede bucear aunque se padezcan algunas patologías. Por ejemplo, el asma. Aunque depende de la condición específica de cada individuo, si el asma está controlado y no se desencadena un ataque con facilidad, es posible bucear sin problema. Pero eso sí, repetimos, hay que consultar con el especialista en medicina antes de lanzarse.

En el caso de las personas que sufren de hipertensión, como ya hemos avanzado, el buceo baja la presión arterial, por lo tanto, no es necesario renunciar al buceo en este caso. No obstante es necesario llevar a cabo un manejo adecuado de la presión arterial y tener la aprobación del médico. Salvo casos de complicaciones cardiovasculares graves, la hipertensión no supone ningún problema.

También existen personas que se preguntan, si es posible bucear en caso de padecer problemas de oído o si el buceo, afecta a los mismos. A decir verdad, los oídos son una de las partes más sensibles al buceo. El cambio de presión puede llegar a causar molestias o barotrauma, si no se ecualiza como es debido. La técnica utilizada y conocida como Valsalva es la mejor opción para compensar esa presión y evitar los molestos dolores de oído post inmersión. En cualquier caso, se trata de problemas menores, simples molestias que no tiene por qué suponer un obstáculo a la hora de practicar buceo.

Para bucear de forma segura, no olvides cumplir con algunos aspectos, como los que vamos a citar a continuación. Así, no tendrás problemas de inmersión. Lo primero de todo, certifícate y cuenta con un curso certificado de buceo en el que te enseñen las bases de un buceo seguro. No olvides revisar tu equipo de buceo de forma regular. Respeta los límites propios a nivel físico y la profundidad. Hazte revisiones médicas de forma regular, sobre todo si tienes alguna enfermedad que haya que considerar.

En definitiva, solo podemos decir que el buceo es una actividad deportiva sin igual. Proporciona aventura, te lleva a lugares remotos y te permite explorar las profundidades del mar. Por si no fuera suficiente todo lo que aporta a nivel sensorial y de experiencia, esta actividad proporciona una excusa para viajar, permite crear vínculos con personas de otros lugares y te mantiene conectado con la naturaleza.

Además de todo lo reseñado, el buceo proporciona una serie de conocimientos de lo más validos en infinidad de temas. Desde la adquisición de habilidades y técnicas que permiten ganar confianza y capacidad, hasta la exploración de un mundo submarino repleto de vida.

Bucear implica ser responsable, compartir la experiencia y ayudar a los compañeros que bucean contigo. Una vez bajo el agua, los buzos trabajan en sintonía, lo que afianza lazos y promueve la confianza mutua. Todo esto se traduce en una elevación de la seguridad en uno mismo, permite navegar en un entorno único como el océano y te hace sentir capaz de todo. Sin olvidar lo más importante: la sensación de libertad que produce, la sensación de ingravidez y la liberación de las limitaciones físicas y emocionales. Aunque se trate de algo efímero, bien vale la pena sentirlo por ese tiempo de inmersión.

 

 

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