Cómo elegir el tipo de calefacción más adecuado

Sabemos que existen diferentes tipos de calefacción. Sin embargo, saber cuál es la más adecuada para nuestra vivienda, local o nave industrial, es una decisión bastante más compleja y que requiere de asesoramiento.

Para facilitarte la elección, te indicamos algunos consejos:

Factores a tener en cuenta para elegir el tipo de calefacción más adecuado

Clasificar qué tipo de inmueble es y sus posibilidades

En función del tipo de inmueble, son más aconsejables un tipo u otro de sistema de calefacción. Por ejemplo, para las viviendas unifamiliares, sería más aconsejable optar por una caldera de gas, gasoil o biomasa, la cual calentará el agua que circula en las tuberías hasta llegar a los radiadores. Una nave industrial tendrá más posibilidad de calefacción con un sistema de caldera por gasoil, ya que es más potente. Un edificio residencial, lo más conveniente es que emplee un sistema de calefacción central. Y para una tienda, comercio u oficina, una bomba de calor con sistema por conductos será lo más conveniente eficaz y estéticamente.

También considerar las instalaciones cercanas al inmueble, ya que las rurales tienden a tener menos posibilidades de tener conexiones a gas, por ejemplo. Lo más conveniente sería optar por el gasoil o energías renovables como solar o eólica.

Por último, se debe tener en cuenta de disponer un espacio para albergar la caldera y sus combustibles, como la leña, los pellets o bombonas de gas.

Considerar la ubicación del inmueble

Hay que tener en cuenta de si el inmueble está en una zona fría o de interior. En este caso, habría que considerar un sistema de calefacción continuo y más potente, tales como el gas, la biomasa o las calderas de pellets. Si se opta por el gas, habría que ver si existen canalizaciones en la zona para que pueda abastecerse el inmueble, o no.

Si, por contra, el inmueble está en zonas más cálidas o son segundas residencias, las opciones de unos radiadores eléctricos, calefactores o bombas de calor, serían más que suficientes para pasar el invierno.

Optar por sistemas eficientes y sostenibles

Cada vez más personas están concienciadas en el cuidado del medio ambiente. Escoger sistemas de calefacción más eficientes y sostenibles, no sólo reducirá las emisiones nocivas de CO2, sino que, al consumir menos energía, se ahorrará dinero en la factura.

Un ejemplo son las calderas de condensación, las cuales consumen hasta un 18% menos de energía. que una caldera convencional. De igual modo, las calderas de biomasa serían también una alternativa eficiente.

Si se va a elegir un sistema eléctrico para la calefacción, la mejor opción sería optar por bombas de calor con emisores de calor azul.

Los profesionales de García Guirado, aconsejan que, si se van a optar por suelos radiantes, se puede combinar con sistemas de energías renovables, como la energía solar, la geotermia o la aerotermia, para hacer todo el conjunto más eficiente y sostenible.

Todo tipo de vivienda debe tener la Etiqueta de Eficiencia Energética, la cual mide la energía que consume y, por ende, que tipo de calefacción más eficiente necesita. Mantener una temperatura media de 21 ºC, permitirá que no se consuma más energía de la necesaria.

Calcular el gasto inicial y de mantenimiento

Hay que hacer unos cálculos previos de cuánto costaría la instalación total de la caldera, su circuito, sus componentes y conexiones a suministros centrales. La instalación más económica y sencilla es la eléctrica; frente a otras que requieren incluso de obra si son conductos empotrados o estéticos, como el suelo radiante o bomba de calor por conductos. En este punto, si el inmueble es de nueva construcción, se abaratará costes, ya que el pavimento y las paredes recientemente se están creando.

De igual modo, hay que considerar los gastos mensuales o trimestrales de su mantenimiento. Por ejemplo, el gas o las energías renovables son más económicas que la eléctrica (que no para de subir).

Ponemos unos ejemplos de los costes de instalación de los sistemas de calefacción más habituales

Tener en cuenta que estos precios son aproximados, ya que los costes dependen de los factores que hemos indicado arriba.

Calefacción eléctrica

Existen varios emisores eléctrico de calor: secos, de fluidos o de cerámica. En función de su potencia, variará el precio: de 120€ para potencias de entre 450-500W a 400€ para una potencia de hasta 2.000W. Se deberá elegir la potencia en función al tamaño de la casa.

En mantenimiento, el precio de la luz sigue en alza, pero puedes optar por emisores de calor azul que consumen menos energía., ya que mantienen la temperatura interior. Al consumir menos energía, se gastará y costará menos.

Calefacción de gas

Es un sistema muy económico en cuanto a mantenimiento. Su instalación, dependerá su coste en función del tipo de inmueble. Para una vivienda puede costar entre 2.500€ – 3.500€ inicialmente.

Calefacción con caldera de condensación

La cual aprovecha el vapor de agua que produce y libera para generar más calor, por lo que es más eficiente que una caldera convencional

Su coste de instalación puede costar hasta 1.400€, aproximadamente. El coste de mantenimiento será bastante asequible.

Calefacción con caldera de gasoil

Sistema idóneo para inmuebles donde no llegan otros suministros, como zonas rurales o pedanías. También es conveniente para inmuebles muy grandes, como naves industriales.

Su coste de instalación puede partir de los 4.000€ y su coste de mantenimiento es medio.

Calefacción de suelo radiante por geotermia

Los suelos radiantes con energía por geotermia tienen unos costes de mantenimiento más económicos que los que no emplean energías sostenibles. La geotermia permite almacenar el calor natural del subsuelo, haciendo que el sistema de calefacción gaste menos energía. y, por lo tanto, que haya menos coste. Es un sistema muy limpio y sostenible.

Por contra, tiene un coste de instalación bastante elevado, llegando hasta los 30.000€ en una vivienda unifamiliar.

Calefacción de suelo radiante por aerotermia

Sistema de suelo radiante que aprovecha la energía almacenada en el aire para generar calor. Se requiere de bombas de calor para climatizar el inmueble. Su coste de instalación puede rondar los 6.000€ para una vivienda unifamiliar.

Su coste de mantenimiento será más económico que un sistema similar sin aprovechar la aerotermia.

Conclusión

Déjate asesorar por expertos en calefacción. De este modo, podrás analizar qué tipo de calefacción será más adecuado para tu inmueble, evitando costes de innecesarios en consumos excesivos de energía.

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