Trucos y consejos para un caravanero novato

Hay muchas cosas que hemos aprendido de la pandemia. Sí, como suena. No todo han sido malas noticias. Ya sé que los miles de muertos no van a volver, pero es cierto que cuando la naturaleza nos azota con estas desgracias, es el momento perfecto para reflexionar. ¿Qué estamos haciendo mal para que ocurran estas cosas?

Hay muchas cosas que hemos aprendido de la pandemia. Sí, como suena. No todo han sido malas noticias. Ya sé que los miles de muertos no van a volver, pero es cierto que cuando la naturaleza nos azota con estas desgracias, es el momento perfecto para reflexionar. ¿Qué estamos haciendo mal para que ocurran estas cosas? ¿Se ha cansado ya la madre Naturaleza de nosotros? La verdad es que son muchas las preguntas las que podemos lanzar. Y no, no queremos tampoco ponernos tan reflexivos.

Volviendo a las cosas positivas que nos ha dejado el coronavirus, podemos mencionar la de la conciencia de la limpieza, la de las medidas de seguridad en ciertos sitios, el uso de nuevas tecnologías, el teletrabajo, y en mi caso, la que más he comprobado es que la ciudad nos agobia y nos gusta el campo. Y para viajar pasa lo mismo, son muchos los que se han aficionado a viajar en caravana, huyendo de los grandes y mastodontes hoteles, donde se aglutinan todas las personas. Ante esto, mi asociación de caravanistas ha visto incrementado el número de socios. Eso sí, como suele ocurren en estos casos, los nuevos pagan la novatada. Por eso, queremos hacer un decálogo, más o menos, de mandamientos para para un caravanero novato. Y es que todos hemos comenzado en esto y hemos pecado de pardillos.

El carnet y un seguro

Antes de ponerte al volante de una autocaravana, y de saber si la compras o alquilas, es recomendable saber su peso, ya que si esta pesa hasta 3.500 kilogramos (o si el remolque no supera los 750 kilos) podremos conducirla con el carnet tipo B, pero si excede este peso tendríamos que tener el carnet B96 o B+E. Si luego no queremos llevarnos un susto en forma de multa. Ah, y no te olvides del seguro. Es aconsejable que te hagas un seguro a todo riesgo que cubra cualquier imprevisto. Para ello tienes que saber qué viaje vas a hacer.

Comer dentro

Tras estacionar puedes comer o dormir dentro de la caravana, a no ser que exista un aviso expreso que lo prohíba. Lo que no se puede hacer es sacar sillas o mesas, extender toldos o elementos similares, verter ningún líquido o hacer ruidos molestos. Vamos a dar una buena imagen, y evitar el ser llamados la atención.

Alquilar o comprar

Y luego está cuando queremos comprarnos la mejor caravana que haya. Pues bien, no siempre la más cara es la mejor. Como nos indican desde Carrent Milla Doiro lo que tenemos que analizar es cuál nos conviene más. Ya que en ocasiones nos puede salir mucho más rentable el alquilar que el comprar. Todo dependerá del uso que le vamos a dar, así que lo mejor es dejarnos asesorar. Un ejemplo, pues buscar un alquilar que gracias a sus medidas (únicamente 5,99  metros de longitud), un modelo que destaque por su agilidad, movilidad y bajo consumo con la posibilidad de dormir hasta 2 personas. Distribución que consiste en 2 amplias camas matrimoniales en la parte de atrás y salón convertible en cama en la parte central (para un niño).

A dormir

Vamos con uno de los puntos más importantes y donde los novatos siempre suelen meter la pata. Es el momento de estacionar. Tenemos que tener claro que existe una normativa. Podremos pernoctar, es decir, hacer noche en el vehículo siempre que no haya un aviso expreso de prohibición y no tengamos ningún elemento fuera de la autocaravana, ya que en este caso se considera que estamos acampando y eso sí está prohibido si se hace fuera de los lugares habilitados. Mucho ojo porque más de un socio se ha llevado un susto por esto.

¿Qué hacer con los residuos?

Vamos a generar ya sea basura o depósitos de agua sucia. Por ello, es importante llevar bolsas y ser consciente de que solo podemos tirar estos residuos en los puntos indicados para ello. Y ya no lo decimos por las posibles multas, sino porque la conciencia del caravanero es verde, es de estar concienciado con la naturaleza. Nos gusta dejar las cosas como las hemos encontrado, o incluso, si es mejor, pues más. Por eso, si queremos reducir la huella de carbono y el impacto que tienen nuestros viajes en el medio ambiente podemos intentar no volver a utilizar la autocaravana cuando hayamos llegado a nuestro destino.

Estos son algunos de los mandamientos que el novato tiene que conocer antes de subirse a una autocaravana. Hay muchos más, pero es cierto que también es divertido irlos conociendo según vamos haciendo camino.

 

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